En esta entrada os voy a hacer una distinción entre tres dificultades que pueden tener los niños en la lectura y en la escritura y que mucha gente suele confundir.
Pero, antes eso, me gustaría deciros algo muy importante ya que en los colegios o fuera de ellos mucha gente se dedica a etiqutar antes de tiempo. Por eso, dado que hablamos de un déficit en el aprendizaje escolar de la
escritura y debido al curso académico en el que los niños suelen haber
adquirido ya un adecuado aprendizaje de esta habilidad, los Trastornos
de la Escritura no suelen diagnosticarse antes de los 7 años.
DISLEXIA: Afecta a aquellas habilidades lingüísticas asociadas a la lecto-escritura, particularmente a
la discriminación fonológica, decodificación visual, memoria a corto
plazo, percepción y secuenciación. Los alumnos con este trastorno,
presentan problemas en deletreo, en análisis y síntesis auditivo, así
como en la traducción fonemagrafema y viceversa.
Esta alteración no está causada por una baja capacidad
intelectual, aunque generalmente el niño va a presentar un bajo
rendimiento escolar debido a su pobre comprensión lectora. Otra
característica fundamental es que el niño disléxico que no puede
comprender un texto escrito, no va a presentar ninguna dificultad en
comprenderlo cuando alguien lo lee, es decir, no tiene dificultades de
comprensión oral.
En numerosas ocasiones los padres o tutores del niño consideran que
el niño tiene una capacidad intelectual por debajo de lo normal ya que
observan dificultades en todas las áreas escolares, sin embargo, la
capacidad del niño puede ser normal y ser su baja capacidad para
descifrar las palabras escritas las que están ocasionando problemas en
su actividad escolar.
Lo más frecuente es que el niño que presenta un retraso específico de
la lectura también tenga dificultades a la hora de realizar cálculos
matemáticos y con la escritura. Es decir, puede tener asociado problemas
de disgrafía y/o discalculia.
DISORTOGRAFÍA: El niño tiene serias dificultades a la hora de respetar la estructuración gramatical del lenguaje, es decir, en sus escritos se observan faltas de ortografía en palabras que son familiares, omisiones o cambios en artículos y acentos. En los casos más graves pueden aparecer omisiones de silabas completas, cambios de letras o confusión entre ellas. Estas alteraciones suelen estar asociadas a problemas de dislexia.
Los errores más
frecuentes, a parte de errores de unión y fragmentación de palabras, adiciones, sustituciones,
traslaciones y rotaciones de grafemas etc, son la confusión b-v, la omisión y adición de la h, la unión
de la “a” al determinante, la utilización de mayúsculas, la separación
de pronominales, la confusión de “ll” y “y”, la “m” delante de “p” y
“b”, la confusión “g” y “j”, la confusión de letras, separación final
del renglón, la confusión de la “r” y “rr”.
DISGRAFÍA: Los textos escritos que realiza en
niño pueden resultar indescifrables. El niño con disgrafía suele adoptar
posturas poco convencionales para la escritura, la sujeción del
bolígrafo no la realiza de forma correcta y falla en la velocidad y
presión de la escritura. Además, su letra puede ser excesivamente grande
o pequeña, el espaciado entre palabras y letras puede ser demasiado
pronunciado o demasiado apiñado y normalmente se detectan enlaces
erróneos entre palabras.
Para finalizar, me gustaría aclarar algo que suele confundir mucho y es que este tipo de trastornos no se puede explicar por una baja
capacidad intelectual, ni por una lesión o trastorno neurológico.
Y que tampoco se considera que un niño tenga un Trastorno de escritura cuando
las dificultades para realizar un texto escrito se deban a una falta de
escolarización.
Algunas páginas o blogs donde podéis encontrar más información:
Trastornos del lenguaje escrito (blog muy interesante. Os aconsejo que echéis un vistazo)
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